lunes, 11 de julio de 2011

Summer time

Hacía tiempo que no me dejaba pasar por aquí, no es que lo echara de menos, pero creo que es hora de tener unas palabras.
Me encanta el verano. Sí, típico diréis, pero me encanta.

Adoro desaparecer, para volver a encontrarme. El gusto a sal de la piel y la arena que se queda pegada. Me gustan las playas nudistas, la naturalidad y la falta de complejos. Que pasen los días y que no te importe. Que nada signifique todo y que todo signifique nada. Adoro sacar a pasear a mi otra yo, quitarle la correa y que sea libre. Me gusta no hacer nada y hacerlo todo, que no existan secretos y que sepamos leer la mente. Correr por las mañanas y los helados de las tardes. Me gusta el pasotismo, la felicidad, la rutina y el cambio. Las sorpresas. Las miradas furtivas y las no tanto. La picardía y los codazos al paso.
Me encanta la ilusión y las promesas. También las apuestas. Los paseos, los horarios del bus y la falta de ellos. Los ligues en todas sus formas. Voluntarios, involuntarios, endosamientos... Las anécdotas y las historias de siempre. Las barbacoas y las noches de terraza. Las salidas al golf y sus vueltas. Los cotilleos...
Me gustan todas y cada una de esas cosas, pero, sobre todo, me gusta el mar. Zambullirte en él y que desaparezcan tus preocupaciones. Bucear, nadar hasta las boyas y sumergirte a coger arena. Llenar de aire tus pulmones y quedarte sin respiración. Hacer el muerto y dejarte llevar bañada por el sol. Las algas que se enredan y el agua que te deja babosa. Me gusta el verano y Urbanova.

viernes, 24 de junio de 2011

6 ases

No sé cómo empezar. Nunca he sabido, pero mis dedos siempre se han movido al compás de la música, escribiendo pedazos sin sentido, del sinsentido de mi vida.
Todo ha ido demasiado lejos y me da miedo. Me da miedo que se rompa mi burbuja de cristal o que se refuerce con antibalas.
No soy capaz de comprender nada, pero no creo que alguien lo sea. Lo tengo todo y a la vez nada...

Bah, paso de intentar explicar la algarabía de mi cabeza. Sólo hay una cosa que tengo clara, quiero irme, desaparecer, esfumarme, comenzar de nuevo. Pero no me refiero a un comienzo de cartón, sino a uno de verdad, de los de "para el resto de tu vida", uno que me permita volver renovada, por dentro y por fuera, porque la verdad es que estoy cansada. Cansada de perder siempre, de no jugar mis cartas, de no sacar los ases de mi manga.

Ahora mismo no tengo tiempo de seguir escribiendo, ni tiempo, ni inspiración, ni ganas. The future new me se despide con renovadas esperanzas veraniegas.

jueves, 16 de junio de 2011

Volviendo a mis orígenes: TCG

Es la primera vez que necesito escribir para eliminar la rabia que siento. 
Rabia que noto cómo avanza y llega a todos los rincones. Me inunda poco a poco y me envenena por dentro. 
Un anudamiento en el estómago que se expande por mis pulmones, constriñéndolos y quitándome la respiración y que luego sube hasta mi cabeza para no dejarme pensar. Nubla mis sentidos y pone en marcha mi mal humor. Mal humor que acabarán pagando los que no deben.
Tengo ganas de gritarle improperios al mundo. Al mundo y... bueno, *fuck* (no es fácil deshacerse del código).
Sólo tengo ganas de pasar, pero pasar de verdad. Ser un poco como antes, un poco como TCG, pero sólo un poco y no con todos, sólo con los que lo merecen. Aunque eso suponga volverme a amurallar.
Y os advierto que las segundas murallas no son tan fáciles de derrumbar, están construidas con mejores materiales y teniendo en cuenta las inclemencias y las presiones que deben soportar. Pero bueno, ¿eso a quién le importa? A mí no y a ti tampoco, así que volveré a mi torre. Eso sí, esta vez dejaré una puerta trasera abierta para el resto.


jueves, 9 de junio de 2011

Salto al vacío

Estoy cansada de esperar. Cansada de no avanzar. Es esta estúpida cola que permanece estática e impasible, mientras el resto sigue su camino sin pausa.
Cada vez somos menos y estamos más hartos. Queremos llegar al final, sabér qué es lo que merece tanto la espera, pero nadie nos dice nada. Ya no alcanzo a vislumbrar la gente que empezó con nosotros, hace tiempo que nos dejaron atrás.
El resto avanza mientras nosotros estamos anclados, condenados a observar. Observar cómo la vida pasa, las alegrías vienen y van delante de nuestras narices, las oportunidades aparecen y se esfuman como lo hacen nuestras ilusiones.
Un momento, ¿qué es lo que pone ahí arriba?
Hay 2 carteles, uno encima de cada hilera de personas.

El primero dice "Fila rápida. Salto al vacío sin cuerda" el segundo anuncia "Fila lenta. Prácticas de salto" y añade "Cerrada por falta de monitor"

Vale, por fin lo entiendo todo. Creo que ahí está el problema. Estoy situada en la cola incorrecta y no me había dado cuenta hasta ahora. Nadie puede enseñarte a saltar, eso es algo que se aprende con la práctica. Si esperas que alguien venga a darte el trabajo hecho, que te diga cómo, cuándo y dónde saltar, te quedarás anclada, simplemente haciendo eso: esperar. Esperar algo que nunca va a ocurrir. Ásí que, lánzate. Abalánzate al vacío. Sin cuerda. Sin arnés. Toma riesgos. Un mar azul te espera para que te sumerjas en él.
Piénsalo así. En cualquier caso, lo peor que puede ocurrirte es que choques contra una roca al caer.
Tranquilo, el salto no es mortal, por mucho que sangre tu herida, acabará curándose y haciéndote más fuerte.

Ahora que ya sabes el secreto, cambia de fila y aprovecha tu tiempo.

martes, 7 de junio de 2011

Tirando la basura

Escribir, dejarse llevar mientras los párpados pesan cada vez más. La música suena, desconcentra y conecta. Necesito escribir, aclarar mis ideas. No sé cómo me siento y el sueño me vence en mi intento de mirar hacia dentro.
Creo que encuentro un poco de alegría con tintes de melancolía, rabia mezclada con esperanza y optimismo por lo que vendrá.
Demasiadas cosas en la cabeza que se entremezclan y no me dejan pensar.

Maldito cansancio! Otro día más sin embolsar la basura. Mañana espero haber recuperado fuerzas y terminar el trabajo, que esto empieza a oler a podrido.

sábado, 28 de mayo de 2011

Energía potencial que se transforma en felicidad cinética

¿Sabéis qué? Hubo un momento en el que llegué a darme cuenta de que no hay nada por lo que no ser feliz. Nada que me impidiera sacar una sonrisa por cada segundo que pasaba, por cada persona que se cruzaba en mi camino.
Llamarme loca, pero creí ser realmente feliz, me sentía realizada, completa. Tenía una sensación maravillosa, ganas de correr, de dar vueltas y gritar al cielo. Respirar con todas las fuerzas y suspirar, reírme de la vida. No había nada que prescindiera de su parte positiva. Todo lo que podía hacerte sentir mal venía provisto de una piruleta, una palabra amable que te hiciera pensar que no merecía la pena. Y así pasaron los días...

Lo que no logro entender es qué pasó para que eso cambiara. Qué pudo fallar.
Igual es que uno de esos dulces amargaba o que una de esas palabras estaba escrita en tinta que desaparece con la lluvia. No sé, igual es que es un ciclo con sus auges y recesiones, como una montaña rusa que sube poco a poco, muy despacito para no caer y que, una vez llega a la cima, sin otorgar más que un segundo de descanso, se precipita a toda velocidad. Aunque, si lo pensáis, es en ese momento cuando coge fuerzas para recorrer todo su camino, volver a subir a la cima.
Igual es eso lo que pasa, caemos cuando necesitamos coger más fuerzas y emprender una nueva subida a una cima más alta.

Sea como sea, yo estoy dispuesta a saltarme las leyes naturales y a no bajar nunca. Ya encontraré fuerzas en lo que me vaya encontrando a mi paso. ¿Quién sabe?, una sonrisa, un abrazo o un beso pueden ser mucho más efectivos.

Como dice Paulo Coelho "If you are not happy, just pretend you are. At the end of 7 days, you will be"

jueves, 19 de mayo de 2011

Cadenas verbales

Pues nada, otro día más.
Creo que la vida mejora progresivamente. Eso o que empiezo a verla con otros ojos.
Realmente, me da rabia no saber lo que quiero. Eso y saberlo pero no hacer nada por conseguirlo. Y que se me presente una oportunidad y dejarla pasar por miedo.
Miedo o confusión, pero impedimento a fin y al cabo.
Atar cabos, darte cuenta de lo que verdaderamente importa y que no te importe lo más mínimo.
Y luchar es lo mínimo que debo hacer, pero luego no hago nada.
Nada, nada y no se ahoga mientras yo me ahogo en mi mente solitaria.
Soledad acompañada... extraño, verdad?
Y aún así es más cierto que el sol, es verdad lo que siento y lo que no siento.
Sentimientos confrontados que no llevan a ningún lado.
Y dejando a un lado las cadenas, creo que no sé lo que digo. Ni lo que pienso. Ni lo que siento.
¿Qué habremos hecho los humanos para ser tan imperfectos? ¿Qué habré hecho yo para ser la causa de todos mis problemas?
¿Problemas? Y, ¿quién ha hablado de problemas?
No son problemas lo que podemos solucionar pero no tenemos la fuerza ni el coraje para hacerlo.
I need some help, someone to give me courage and make me stronger.
Grab somebody sexy, tell 'em "Hey, give me everything tonight!"