domingo, 15 de abril de 2012

¿Qué camino asfaltar?

Sentimientos confrontados que me confunden. Remolinos de bruma que no me dejan ver, pero sí sentir. Ilusión y desilusión, alegría tintada de melancolía. 
Esperanza de que todo acabe como debe acabar. 
No sé lo que quiero, lo más importante, pero no hace falta. 
Muchos caminos empezados, a medio caminar, pero aún queda asfaltar mucho más y es mucho el trabajo si no sabes cuál.
¿Cuál? Todos comunican, desembocan, pero ¿cuál escoger como el principal?, como el río y sus afluentes. 
Difícil cuestión que determinará el resto de tu vida. 
De momento contratas más personal que pavimente cada uno de los caminos, caminos que paseas a tus anchas, disfrutas a medias y recorres lentamente. 
Llegará el día en que tengas que elegir cuál será el destino de tu vida, cuáles tus prioridades, cuáles tus simples hobbies. El resto de caminos quedarán relegados a segundo plano, como anécdotas que anotar en tu libreta.

No quiero que llegue ese día, quiero disfrutar todas las posibilidades, todas las vistas. Poder elegir qué hacer en cada momento, nada determinante, aunque eso signifique avanzar lentamente y con probabilidades de perderme entre tanta senda. 

jueves, 9 de febrero de 2012

The Limitless Happiness

Últimamente siento que nada puede tirarme al suelo. Siento que, aunque por un momento crea que me vengo abajo, de la nada aparece un torrente de pensamientos que me inunda y hace desaparecer todos los problemas. 
Es como un espejo esperpéntico que muestra una visión alterada de la realidad. Una visión coloreada y relativa que me recuerda que no hay problema lo suficientemente importante como para hacerme perder la ilusión. 
El espejo está sujeto por todas esas personas que siempre están ahí, esas personas que te quieren con hechos y palabras, que te susurran las únicas frases capaces de levantarte. No son muchas, bastantes menos de las que pensaba, pero las suficientes y os doy las Gracias.

Os doy las gracias porque siento que le importo a alguien, porque soy más fuerte que nunca, porque gracias a vosotros siento que puedo superar cualquier cosa, porque estoy aprendiendo, porque estoy cambiando. 

Ahora, nada que me decepcione tiene el poder de cambiar mi estado de ánimo, de hacerme renunciar a intentarlo, de pensar que no merece la pena, de hacer que me infravalore. 

Llamadme pasota, bohemia o lo que queráis, yo lo considero felicidad sin límites.

lunes, 9 de enero de 2012

Juego de títeres

Hoy me siento feliz. Es uno de esos días en los que te levantas de buen humor sin saber por qué.
Quiero empezar bien este 2012 y, por el momento, tengo algunas propuestas de cambios. Ya veremos si soy capaz de llevarlos a cabo.
Voy a tomar la sana costumbre de leer estos momentos de optimismo cuando note que me vengo abajo. Son bastante reconfortantes. Me hacen pensar "que te den, mundo!" y es genial.
Realmente no sé por qué estoy escribiendo, no tengo absolutamente nada que decir, salvo que ¡viva la vida! Pero bueno, eso es otro cantar.
Quiero empezar a tomar el control. Se debe sentir uno tan bien... Aunque quizá me cueste un poco al principio, ya sabes, nunca se me ha dado bien eso de manipular. Tendré que comenzar a aprender, nunca es tarde para un mañana mejor.
¿Bailas, marioneta mía? Espero que sí ;)

miércoles, 4 de enero de 2012

RE-filled ;)

Hoy doble sesión. El paseo me ha servido de mucho.
Vuelvo cargada de optimismo. La vida no puede ser medida por las cosas que no tenemos, sino por las que disfrutamos día a día. Sí, es cierto, que muchas veces me siento vacía, pero he descubierto que hay muchas formas de no mirar atrás y de lanzarte al vacío sin importar por qué.
Sé que volveré a caer, soy una chica de ideas claras muy persistente, pero también sé que volveré a levantarme y, afortunadamente, eso es lo importante.
Además, he aprendido que cada vez que me levanto me hago más fuerte y eso me encanta.
Que si la vida fuera siempre del mismo color sería aburrida, qué cojones! Ya sabéis, eso del ying y del yang, del blanco y del negro, del amor sin odio.
Por el momento, tengo muchas ideas de futuro y pienso cumplirlas TODAS aunque me vaya la vida en ello! Ahora que lo pienso, no podría llamarlo "vida" si no me volviese loca a cada instante y viviera las mil y una aventuras que me tengo preparadas...
Quiero desaparecer y volver a aparecer con un chasquido, como si nunca me hubiera ido. Quiero desaparecer y volver cargada de recuerdos. Quiero desaparecer y volver siendo la no misma de siempre.
Quiero enamorarme y ser el mundo para alguien. Quiero lanzarme al mar desde un acantilado. Quiero navegar por alta mar en un barquito. Quiero caminar sin saber muy bien a dónde. Quiero no tener ni idea del mañana.  Quiero dormir en la playa, en un parque o en medio de la montaña. Quiero conocer gente distinta. Quiero ser distinta. Quiero dejarme llevar. Quiero ayudar a personas desconocidas. Quiero ser una completa desconocida. Quiero vivir la vida. Quiero vivir Mi vida.

Lonely

Necesito desahogarme, pero escribir ya no es tan útil. Quiero perderme, pero se empeñan en pintarme el camino. Deseo aprender, pero nadie se presta a enseñarme. Intento salir, pero nunca encuentro la puerta. Permito la entrada, pero no dejo entrar.
Soy el mayor de mis problemas y soy consciente de ello.
Cada frase sin sentido esconde un gran secreto, pero ya no me importa.
¿Cómo un sueño puede dejarte tan hundida? Me he dado cuenta de todo lo que me estoy perdiendo por mi culpa y me apetece llorar.
Etapas que pasan, supongo. Cerraré los ojos muy fuerte y solo esperaré que el tiempo corra.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Entrañas

Invisible, caminas sin rumbo por un camino pedregoso cubierto de musgo. El aire que respiras es frío y te llena los pulmones. La oscuridad te rodea, pero no tienes miedo, sigues caminando con una sonrisa en tus labios agrietados.
Sueñas las promesas del mañana, haces de cuenta-cuentos del pasado, pero nunca relatas las profundidades del ayer. Riegas las malas hierbas por si de ellas brota una flor, pero el jardín no aparece y sabes que nunca lo hará.
Hay muchas cosas que no están bien, pero no quieres darte cuenta. Los días pasan y tú sigues caminando.
Aparentemente tu rumbo está marcado y definido. Ahora traviesas una maravillosa pradera de amapolas suaves al tacto, hermosas y de buen olor, pero sólo tú sabes que en realidad transitas un campo de rosales. Preciosas rosas rojas por fuera pero que pinchan y hacen heridas tan pequeñas que no son visibles para aquellos que no se han detenido a observar. No puedes quejarte del dolor, nadie lo entendería. Ni siquiera es una opción para ti.
Te envenenas poco a poco mientras analizas el resto de paisajes que te rodean. Cada vez es más difícil proyectar tus cuentos y hay más momentos de flaqueza en los que te das de bruces contra la realidad.


Es complicado. El camino no es tan malo, pero necesitas que alguien camine a tu lado.
Ya no sabes cuál es la verdadera visión ni si la estás cambiando a mejor o a peor.
En cualquier momento podrías acercarte al linde del rosal y acabar con todo, pero te da miedo. Como dice el refrán, más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. Te da rabia que sea tan cierto.

martes, 1 de noviembre de 2011

Cambios

Demasiadas cosas en mi cabeza, tantas que ni siquiera tengo tiempo a pararme a pensar en cada una de ellas. Se me amontonan en mi subconsciente quitándome la energía y el espacio donde albergar lo bueno. En parte así es mejor, es mejor no analizar cada problema, cada situación, pero aún así, siento que me desborda. Siento que mi mundo da vueltas a pesar de que intente arreglarlo.
No basta con apuntalar y echar un poco de pegamento para pegar los trozos. Tarde o temprano acaban cediendo, el viento encuentra un hueco, un momento de debilidad y con su fuerza entra y lo derrumba todo.
No me gustan esos momentos. No me gusta sentirme débil, sentir que nada tiene sentido, que pierdo mi vida segundo a segundo.
¿Sabes qué es lo peor? Que no me atrevo a ponerle solución. Soy una cobarde. Prefiero gastar cada minuto de mi tiempo en mil y un compromiso para no poder pensar, no poder analizar. Me dejo llevar y lo único que hago es empeorar mi situación.
Ahora no sólo tengo 1 cosa en la que centrar mi atención, sino 10 y así sólo consigo estar continuamente en tensión, nerviosa y estresada y no me gusta. Quiero que vuelva la chica alegre y desenfadada, la chica que no se rinde y que lucha hasta el final. Que no se agobia por nada y que vive la vida sin importar lo demás.
Espera!, eso significaría volver a encerrarlo todo. Mierda!, otra vez no! Necesito a alguien mejor, alguien que limpie la suciedad y que deje transpirar. Necesito a una nueva yo.