viernes, 24 de junio de 2011

6 ases

No sé cómo empezar. Nunca he sabido, pero mis dedos siempre se han movido al compás de la música, escribiendo pedazos sin sentido, del sinsentido de mi vida.
Todo ha ido demasiado lejos y me da miedo. Me da miedo que se rompa mi burbuja de cristal o que se refuerce con antibalas.
No soy capaz de comprender nada, pero no creo que alguien lo sea. Lo tengo todo y a la vez nada...

Bah, paso de intentar explicar la algarabía de mi cabeza. Sólo hay una cosa que tengo clara, quiero irme, desaparecer, esfumarme, comenzar de nuevo. Pero no me refiero a un comienzo de cartón, sino a uno de verdad, de los de "para el resto de tu vida", uno que me permita volver renovada, por dentro y por fuera, porque la verdad es que estoy cansada. Cansada de perder siempre, de no jugar mis cartas, de no sacar los ases de mi manga.

Ahora mismo no tengo tiempo de seguir escribiendo, ni tiempo, ni inspiración, ni ganas. The future new me se despide con renovadas esperanzas veraniegas.

jueves, 16 de junio de 2011

Volviendo a mis orígenes: TCG

Es la primera vez que necesito escribir para eliminar la rabia que siento. 
Rabia que noto cómo avanza y llega a todos los rincones. Me inunda poco a poco y me envenena por dentro. 
Un anudamiento en el estómago que se expande por mis pulmones, constriñéndolos y quitándome la respiración y que luego sube hasta mi cabeza para no dejarme pensar. Nubla mis sentidos y pone en marcha mi mal humor. Mal humor que acabarán pagando los que no deben.
Tengo ganas de gritarle improperios al mundo. Al mundo y... bueno, *fuck* (no es fácil deshacerse del código).
Sólo tengo ganas de pasar, pero pasar de verdad. Ser un poco como antes, un poco como TCG, pero sólo un poco y no con todos, sólo con los que lo merecen. Aunque eso suponga volverme a amurallar.
Y os advierto que las segundas murallas no son tan fáciles de derrumbar, están construidas con mejores materiales y teniendo en cuenta las inclemencias y las presiones que deben soportar. Pero bueno, ¿eso a quién le importa? A mí no y a ti tampoco, así que volveré a mi torre. Eso sí, esta vez dejaré una puerta trasera abierta para el resto.


jueves, 9 de junio de 2011

Salto al vacío

Estoy cansada de esperar. Cansada de no avanzar. Es esta estúpida cola que permanece estática e impasible, mientras el resto sigue su camino sin pausa.
Cada vez somos menos y estamos más hartos. Queremos llegar al final, sabér qué es lo que merece tanto la espera, pero nadie nos dice nada. Ya no alcanzo a vislumbrar la gente que empezó con nosotros, hace tiempo que nos dejaron atrás.
El resto avanza mientras nosotros estamos anclados, condenados a observar. Observar cómo la vida pasa, las alegrías vienen y van delante de nuestras narices, las oportunidades aparecen y se esfuman como lo hacen nuestras ilusiones.
Un momento, ¿qué es lo que pone ahí arriba?
Hay 2 carteles, uno encima de cada hilera de personas.

El primero dice "Fila rápida. Salto al vacío sin cuerda" el segundo anuncia "Fila lenta. Prácticas de salto" y añade "Cerrada por falta de monitor"

Vale, por fin lo entiendo todo. Creo que ahí está el problema. Estoy situada en la cola incorrecta y no me había dado cuenta hasta ahora. Nadie puede enseñarte a saltar, eso es algo que se aprende con la práctica. Si esperas que alguien venga a darte el trabajo hecho, que te diga cómo, cuándo y dónde saltar, te quedarás anclada, simplemente haciendo eso: esperar. Esperar algo que nunca va a ocurrir. Ásí que, lánzate. Abalánzate al vacío. Sin cuerda. Sin arnés. Toma riesgos. Un mar azul te espera para que te sumerjas en él.
Piénsalo así. En cualquier caso, lo peor que puede ocurrirte es que choques contra una roca al caer.
Tranquilo, el salto no es mortal, por mucho que sangre tu herida, acabará curándose y haciéndote más fuerte.

Ahora que ya sabes el secreto, cambia de fila y aprovecha tu tiempo.

martes, 7 de junio de 2011

Tirando la basura

Escribir, dejarse llevar mientras los párpados pesan cada vez más. La música suena, desconcentra y conecta. Necesito escribir, aclarar mis ideas. No sé cómo me siento y el sueño me vence en mi intento de mirar hacia dentro.
Creo que encuentro un poco de alegría con tintes de melancolía, rabia mezclada con esperanza y optimismo por lo que vendrá.
Demasiadas cosas en la cabeza que se entremezclan y no me dejan pensar.

Maldito cansancio! Otro día más sin embolsar la basura. Mañana espero haber recuperado fuerzas y terminar el trabajo, que esto empieza a oler a podrido.